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Combata las infecciones bacterianas con éxito con una nueva alternativa antibiótica


Toxina de Legionella: apoya la terapia antibiótica convencional

Los gérmenes multirresistentes representan una amenaza creciente para el cuidado de la salud. El uso masivo y a menudo innecesario de antibióticos significa que cada vez más patógenos son insensibles a los medicamentos. Los investigadores ahora han desarrollado una nueva estrategia para combatir las bacterias. Este concepto podría complementar la terapia antibiótica convencional.

Desafío de salud

El aumento de la resistencia a los antibióticos presenta al sistema de salud un desafío cada vez mayor. Si tales medicamentos dejan de funcionar, incluso las inflamaciones pequeñas pueden convertirse en un gran riesgo. Investigadores alemanes han desarrollado una nueva estrategia para combatir las bacterias. Los expertos han aclarado el mecanismo de acción molecular de una toxina de legionella y han desarrollado un primer inhibidor.

Uso sin preocupaciones de antibióticos

La creciente propagación de la resistencia hace que sea cada vez más difícil tratar enfermedades comunes como la neumonía o la salmonelosis de manera efectiva.

Una de las causas de resistencia es el uso despreocupado de antibióticos. Según un estudio, muchos médicos en Alemania a menudo recetan estos medicamentos solo bajo sospecha.

Además, los antibióticos también se usan contra enfermedades contra las cuales son completamente ineficaces.

La brecha de innovación en el desarrollo de nuevas sustancias activas, que existe desde hace más de 30 años, también contribuyó al problema de la resistencia.

Un grupo de trabajo dirigido por el profesor Ivan Dikic de la Universidad Goethe de Frankfurt am Main ha desarrollado una nueva estrategia para combatir las bacterias.

El nuevo método se presenta en la revista "Nature".

Control de infecciones microbianas

Un enfoque prometedor para controlar las infecciones microbianas es limitar el daño en las células y tejidos localmente, según un mensaje de la Universidad de Frankfurt.

Para hacer esto, las toxinas liberadas por la bacteria deben ser cuidadosamente eliminadas. El equipo de investigación del Prof. Ivan Dikic, Director del Instituto de Bioquímica II de la Universidad Goethe de Frankfurt, ha estado trabajando en este campo durante diez años.

"Creemos que podemos complementar la terapia antibiótica convencional al desactivar específicamente las proteínas efectoras bacterianas con ingredientes activos desarrollados racionalmente", explica Dikic.

“Así es como podemos ayudar al paciente a sobrellevar la infección. El concepto aún es relativamente nuevo, pero atrae cada vez más atención de los científicos ".

El efector tóxico promueve la propagación de bacterias.

El equipo de Ivan Dikic intenta descubrir cómo se podría implementar la nueva estrategia utilizando Legionella como ejemplo. Estas bacterias causan neumonía y son particularmente peligrosas para pacientes inmunocomprometidos.

El equipo de Dikic ha estado involucrado recientemente en el descubrimiento de un nuevo mecanismo enzimático por el cual Legionella toma el control de sus células huésped.

“Hemos demostrado que la Legionella que usa una enzima, SdeA, cancela uno de los mecanismos celulares más importantes para la protección contra el estrés, a saber, el sistema ubiquitina. SdeA es, por lo tanto, un efector tóxico que promueve la propagación de bacterias en la célula ", explica el Dr. Sagar Bhogaraju, que trabaja en el laboratorio Dikic del Instituto de Ciencias de la Vida Molecular de la Universidad de Buchmann.

Ahora, el grupo de Ivan Dikic ha logrado otro gran avance: pudieron dilucidar la estructura atómica de SdeA y descubrir cómo la enzima bacteriana presumiblemente selecciona a sus "víctimas" celulares.

SdeA funciona mediante la unión de ubiquitina a las proteínas de la célula huésped. La enzima es única en su mecanismo por el cual cataliza una reacción de dos pasos, comenta el Dr. Sissy Kalayil, uno de los principales científicos de Frankfurt en el proyecto.

"Nuestros resultados son extremadamente emocionantes porque aclaran el proceso en detalle atómico y permiten el diseño racional de inhibidores".

Inhibidor desarrollado

Los investigadores ya han desarrollado un primer inhibidor que al menos puede bloquear la enzima Legionella en el tubo de ensayo.

“Al dilucidar la estructura básica, ahora hemos podido demostrar que estas enzimas bacterianas pueden atacarse de manera específica. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer antes de que podamos utilizar el nuevo mecanismo terapéuticamente ”, dice Dikic.

"Pero estamos atentos, porque la Legionella probablemente no sea la única bacteria que usa este mecanismo". (Anuncio)

Autor y fuente de información

Vídeo: RESISTENCIA a los ANTIBIÓTICOS: Qué está pasando? La Hiperactina (Septiembre 2020).