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Sobrevivientes de la edad de hielo: los gusanos redondos despiertan vivos después de más de 40,000 años


Los gusanos redondos son increíblemente resistentes.

Los investigadores ahora han descubierto que las muestras de los llamados sedimentos de permafrost contienen nematodos, que comenzaron a moverse y a comer nuevamente después de descongelarse. Los gusanos redondos se habían congelado durante los últimos 40,000 años. Este es el récord por más tiempo de que un animal puede sobrevivir a la llamada preservación criogénica.

En su estudio actual, los científicos de la Universidad Estatal de Moscú descubrieron que los gusanos redondos contenidos en el permafrost pueden sobrevivir a la preservación criogénica durante más de 40,000 años. Los médicos publicaron los resultados de su estudio en la revista en inglés "Doklady Biological Sciences".

Los gusanos comenzaron a vivir unas semanas después de descongelarse

Los gusanos redondos contenidos en el permafrost comenzaron a moverse y comer a las pocas semanas de descongelarse. Además de mostrar nuevos límites a la conservación criogénica, los resultados también podrían ser importantes cuando se trata de preservar nuestro propio tejido, dicen los autores.

Se examinaron más de 300 muestras.

Para su estudio, los biólogos rusos cavaron un total de más de 300 muestras de suelo congelado de diferentes edades y ubicaciones y las llevaron de vuelta a su laboratorio en Moscú para examinarlas más de cerca. Las muestras que se tomaron de áreas remotas del noreste de Rusia contenían nematodos de dos géneros diferentes, que los investigadores colocaron en placas de Petri con un medio nutriente.

La muestra más antigua tenía alrededor de 42,000 años.

Los gusanos se mantuvieron a 20 grados centígrados durante varias semanas hasta que comenzaron a mostrar signos de vida. Algunos de los gusanos pertenecientes al género Panagrolaimus se encontraron a 30 metros bajo tierra, en un antiguo montículo que se derrumbó hace unos 32,000 años. Se encontraron otros especímenes del género Plectus en una muestra de perforación a una profundidad de solo unos 3,5 metros. La datación por carbono se usó para determinar la edad de la muestra, que fue de aproximadamente 42,000 años, explican los científicos. No se puede descartar la contaminación de las muestras, pero los investigadores afirman que han seguido procedimientos estrictos de esterilidad.

Los animales estaban realmente congelados todo el tiempo.

No se sabe que estos gusanos cavan profundamente en el permafrost y la descongelación estacional generalmente se limita a alrededor de 80 centímetros. Tampoco hubo evidencia de una posible descongelación más allá de una profundidad de 1,5 metros, cuando el área era más cálida hace unos 9,000 años, explican los médicos. Esto hace que los científicos estén bastante seguros de que los gusanos realmente han estado congelados durante un tiempo increíblemente largo.

Con las bacterias, revivir organismos viejos no es nada nuevo

El renacimiento de los viejos organismos no es en sí mismo nada nuevo. En 2000, los científicos extrajeron esporas de la bacteria Bacillus que estaban escondidas en cristales de sal de 250 millones de años. En ese momento, los especialistas pudieron dar vida a estas bacterias.

Se necesita más investigación

Tal capacidad de supervivencia es ciertamente impresionante, pero desafortunadamente no podemos aplicar los trucos de bacterias que sostienen la vida a nuestros intrincados tejidos. Encontrar animales que puedan sobrevivir congelados durante decenas de miles de años es un descubrimiento realmente interesante que debería explorarse más a fondo, dicen los autores del estudio.

Los resultados podrían impulsar la criopreservación

Se sabe que los gusanos redondos son criaturas robustas. Los nematodos fueron resucitados en especímenes de herbario de 39 años, pero hasta la fecha no se ha observado nada de una magnitud similar. Los parientes cercanos de los gusanos redondos, los llamados tardígrados, también son conocidos por sobrevivir a condiciones extremas y reparar el ADN dañado. Incluso con estos seres vivos, nunca se ha observado un estado de conservación que permita la supervivencia después de la congelación. El registro actual de tardígrado es de alrededor de 30 años. Conocer más sobre los mecanismos bioquímicos que utilizan los nematodos para limitar el daño del hielo y evitar la destrucción del ADN a lo largo de los milenios podría abrir el camino a mejores tecnologías de crioconservación.

Los mecanismos adaptativos son muy interesantes para la ciencia.

También se han estudiado otros organismos que pueden convertir sus líquidos en hielo, como las ranas de madera. Tal vez algún día el tejido humano podría congelarse para trasplantes. Quizás todo el cuerpo podría incluso congelarse para revivirlo más tarde, especulan los expertos. Los nematodos del Pleistoceno tienen algunos mecanismos adaptativos que pueden ser de importancia científica y práctica para áreas relacionadas de la ciencia como la criomedicina, la criobiología y la astrobiología, explican los científicos.

¿El permafrost también puede liberar patógenos peligrosos?

Sin embargo, el hallazgo actual también tiene un lado mucho más oscuro. Se teme que la fusión del permafrost pueda liberar patógenos que se han congelado durante decenas de miles de años. Los nematodos no son particularmente preocupantes, pero su supervivencia es evidencia de que una variedad de organismos, desde bacterias a animales y plantas a hongos, pueden regresar después de una larga ausencia. Lo que esto significa para los ecosistemas circundantes aún no se ha predicho, dicen los investigadores. Uno solo puede esperar que el hielo derretido de Siberia solo libere gusanos inofensivos y no patógenos peligrosos. (como)

Autor y fuente de información

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