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El copiloto en tu cabeza: cómo un parásito convierte a las personas en jóvenes emprendedores


Toxoplasma gondii hace que las personas estén más dispuestas a correr riesgos en su vida profesional.

Un resultado sorprendente: según un estudio estadounidense, se dice que el parásito Toxoplasma gondii, que está muy extendido en los gatos, contribuye a que las personas estén más dispuestas a correr riesgos en la vida laboral y con mayor frecuencia a tener su propia compañía. La explicación detrás de estos cambios en el comportamiento es tan inquietante como fascinante: el parásito aparentemente influye en las decisiones de su huésped y lo alienta a adoptar un comportamiento más arriesgado.

La infección por el parásito del gato Toxoplasma gondii, ampliamente extendido a nivel mundial, podría aumentar la probabilidad de que el huésped humano realice actividades empresariales y establezca su propia empresa. Este es el resultado de un estudio reciente de la Universidad de Colorado, que se publicó recientemente en la revista "Proceedings of the Royal Society B". Los resultados del estudio sugieren que el parásito es capaz de influir en el comportamiento humano.

De un ratón arriesgado a un joven emprendedor

El efecto de cambio de comportamiento del parásito del gato Toxoplasma gondii ya se ha informado en ratones. Si el parásito ataca a un ratón, cambia su comportamiento. Se vuelve más arriesgado y aumenta el riesgo de ser comido por un gato. Esto está en el espíritu del parásito que el gato necesita para reproducirse. El documento de estudio actual sugiere que estos efectos que aumentan el riesgo también pueden ocurrir en humanos.

El parásito del gato promueve la actividad empresarial.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Colorado descubrió que las personas infectadas con el parásito generalizado Toxoplasma gondii tienen hasta 1.8 veces más probabilidades de tener su propia compañía que las personas sin el parásito. Se tomaron en cuenta estadísticas de 42 países con datos de los últimos 25 años. Los investigadores reconocieron constantemente la prevalencia de infección del parásito como un factor positivo para la actividad empresarial.

Alrededor del 30 por ciento de la población mundial se ve afectada

El parásito es cualquier cosa menos un huésped raro en humanos. Toxoplasma gondii se reproduce en gatos salvajes y domésticos y también se puede transmitir a los humanos a través de estos. La Universidad de Colorado estima que 2 mil millones de personas están infectadas en todo el mundo. Las consecuencias de dicha toxoplasmosis aún se desconocen en gran medida. Otros estudios ya han informado sobre los efectos del patógeno en el organismo humano. Se dice que la enfermedad infecciosa tiene un impacto negativo en la salud de los recién nacidos. Además, a menudo se sospechan graves efectos a largo plazo en el cerebro de las personas mayores.

Toxoplasma gondii promueve el comportamiento impulsivo

Como informa el equipo de investigación de Colorado, la aparición de Toxoplasma gondii se asocia con un mayor comportamiento impulsivo por parte del huésped. Esto aumentaría el riesgo de accidentes automovilísticos, frenesí, enfermedades mentales, neuroticismo, abuso de drogas y suicidio entre los huéspedes humanos. Otro estudio también informa que los dueños de gatos tienen una mayor probabilidad de agresión y mal genio debido al parásito.

¿Una mente maestra oculta detrás del comportamiento humano?

Los científicos del estudio destacan el papel oculto y poco explorado que los microbios transmisibles podrían tener en el comportamiento humano. Si estas suposiciones son correctas, es una influencia de la toma de decisiones humanas en una escala sin precedentes.

El copiloto en el cerebro.

"Como seres humanos, nos gusta pensar que tenemos nuestras acciones bajo control", informa Pieter Johnson, coautor del estudio y profesor del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva, en un comunicado de prensa sobre los resultados del estudio. Sin embargo, la investigación emergente demostraría cada vez más que los microorganismos que encontramos en nuestra vida diaria tienen el potencial de afectar significativamente a sus anfitriones.

Numerosos ejemplos de la naturaleza.

Como informa el profesor, existen numerosos ejemplos en la naturaleza de tales interacciones de parásitos. Por ejemplo, el hongo Ophiocordyceps unilateralis se apodera del cerebro de las hormigas, que luego se comportan de manera autodestructiva para promover el hongo. También hay otros ejemplos en humanos. Según Johnson, los microbios intestinales humanos pueden influir en el estado de ánimo y el sistema inmunitario del huésped.

Mayor riesgo no significa mayor éxito

Sin embargo, los investigadores advierten que una mayor toma de riesgos en la vida laboral no significa automáticamente un mayor éxito. El hecho de que estadísticamente más personas con toxoplasmosis inicien una empresa no tiene que tener éxito. "No sabemos si las empresas iniciadas por individuos positivos a Toxoplasma gondii tienden a tener éxito o fracasan a largo plazo", explica la autora principal, la profesora Stefanie K. Johnson. Las nuevas empresas tienen una alta tasa de fracaso, por lo que el miedo al fracaso es bastante racional. Toxoplasma gondii podría reducir este miedo racional. (vb)

Autor y fuente de información

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